De pronto, Cortesito abrió los ojos y se encontró en el salón de su casa dentro del alcornoque. No sabía lo que estaba sucediendo. Tenía en sus manos un libro. Lo abrió por la mitad y leyó la página que había encontrado. Decía así:
" Cuando estuvimos a caballo salió al camino, cubriéndose la cabeza con el mantelo para resguardarla de la lluvia que comenzaba de nuevo, y se llegó a mí llena de misterio. Así, arrebujada, parecía una sombra milenaria. Temblaba su carne, y los ojos fulguraban calenturientos bajo el capuz del mantelo. En la mano traía un manojo de yerbas. Me las entregó con un gesto de sibila, y murmuró en voz baja:
- Cuando se halle con la señora mi Condesa, póngale sin que ella le vea, estas yerbas bajo la almohada. Con ellas sanará. Las almas son como los ruiseñores, todas quieren volar. Los ruiseñores cantan en los jardines, pero en los palacios del rey se mueren poco a poco...
Levantó los brazos, como si evocase un lejano pensamiento profético, y los volvió a dejar caer. Acercóse sonriendo el viejo molinero, y apartó a su hija sobre un lado del camino para dejarle paso a mi mula..."
Bueno, amigos, Cortesito ha vuelto después de un tiempo de descanso. ¿Qué libro es el que lee Cortesito? ¿Y quién es su autor? Recuerda que debes darle la respuesta por escrito en un papel a Diego y luego publicar una entrada en el blog. ¡Ánimo!, es un libro que a muchos les tiene que sonar. A ver si deshacemos el empate a 3 o alguien más se apunta al concurso.